miércoles, 23 de noviembre de 2011

Ley del Deporte y Nuestra Realidad.

Nuestra sociedad del conocimiento, caracterizada por grandes desarrollos científicos y tecnológicos, ha emprendido gigantescos avances, los cuales han incidido en los actuales hábitos y formas de vivir. La constante aplicación de estudios y evaluaciones sobre salud, han dejado de manifiesto, la importancia de la actividad física y deportiva para mantener la salud mental, física y espiritual de las personas.
Los gobiernos han debido considerar en la ejecución de sus políticas públicas, la implementación de planes y programas, relacionados con la estimulación e incorporación del deporte como disciplina de desarrollo y crecimiento integral del ser humano para la mantención de una vida saludable. Sobre este ámbito, siempre se aplica una mirada de corto alcance, debido generalmente a lo oneroso que resulta para las arcas fiscales derivar recursos económicos que solventen la práctica de diversas disciplinas deportivas, que exigen contar con políticas, equipos humanos y administrativos, espacios e infraestructura implementadas de alto costo, entre otros; pero sin lugar a duda lo más preocupante, es la falta de claridad objetiva de la disciplina, el trasfondo de la actividad, debido al parecer, a la naturaleza ambigua que se le adjudica a la actividad física y deportiva.
La dualidad que encierran estos conceptos, se puede simplificar resaltando el rol sociabilizador y formador de sociedades saludables que tienen ambas disciplinas, este proceso requiere de tiempo y en especial inversión, lo que ha incentivado también la aparición de personajes y asociaciones ávidas de adjudicarse y adquirir cuantiosos recursos económicos, con fines lucrativos y personalistas, encubriéndose tras la figura de favorecer, estimular y desarrollar a los futuros deportistas.

En nuestro país, como en muchos otros, contamos con un sistema centralizado, donde la distribución de los ítems presupuestarios del Gobierno, generalmente asigna el mayor margen de ingresos a la Región Metropolitana, surgiendo así, una segregación territorial que no contempla las reales necesidades demandadas por las regiones, como también la aparición de una reducida elite de deportistas que desplaza muchas veces valiosos representantes locales. Pero lo que genera una real preocupación es la inconmensurable pérdida de capital humano para la sociedad, la pérdida de una potente herramienta formadora y la pérdida del sentido y rol de la actividad física y deportiva.
Si a esto, sumamos la acción de dirigentes carentes de competencias, se produce un círculo vicioso, esta falta de dirigentes deportivos profesionalizados en materia deportiva, impide que exista una formación deportiva de calidad, debido a que normalmente las aspiraciones no se enfocan a lograr un desarrollo óptimo del deporte, sino que apuntan a intereses personales y no a lo que manifiesta el colectivo, esto impide dar oportunidades a niños y jóvenes, para hacer del deporte una forma armónica de vida.

En el año 2001, en Chile se aprueba en el congreso la Ley del Deporte, aspiración que debió esperar largas tramitaciones para ser finalmente promulgada, esta herramienta legal, ejemplifica la falta de participación de profesionales idóneos ligados al deporte. Esta ley con el pasar del tiempo fue develando carencia de todo tipo, con especial agudeza hacia fiscalización en la adjudicación y utilización de los recursos públicos que se derivan hacia el sector privado, este proceso no contempla la exigencia de controles rigurosos,  el problema es que los ingresos y manejo de estos fondos, queda al arbitrio de la entidad que se adjudica los llamados proyectos, que muchas veces son de dudosa calidad, carentes de evaluación y con misiones insignificantes, donde las Federaciones y nuevos clubes deportivos son generalmente las entidades que logran la aprobación de proyectos, por ser instituciones que aparentemente se aprecian como serias, solventes y responsables.
Es por esto, que es necesario emprender acciones participativas de todos los actores deportivos, para formar y estimular agentes proactivos, representativos y preparados, que busquen y promuevan un beneficio común, estimulando el desarrollo comunitario. Esta transformación, asistencia y orientación en la gestión y desarrollo deportivo, busca una amplia y masiva  participación, para facilitar la integración y generación de estrategias continúas, que promuevan la constante evolución de las políticas deportivas desarrollando asertivamente, las diversas disciplinas deportivas del país. 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

La Discriminación Social y Eventos Deportivos


subir imagenes


Las sociedades humanas desde tiempos inmemoriales han sido marcadas por experiencias de discriminación, esta situación ha causado impacto en miles de personas que a diario son marginadas y vulneradas. Este hecho social aparece en la civilización, en el Neolítico, que pudo haber comenzado como una discriminación hacia grupos menos privilegiados. En esa era, los pueblos se dividieron en tribus, que a su vez se unían  con otros   formando especies de ciudades, facilitando su desarrollo, la mantención de estos centros poblados, necesitaban estructuras de organización social. Para ejercer el mando se escogían valientes guerreros, o quienes tuvieran más poder o riqueza. Los demás formaban parte de las clases más bajas sin derechos, debiendo servir y obedecer a quienes los dirigían. A medida que la historia humana evolucionó a través de distintos tipos de sociedades y gobiernos, también fueron apareciendo y evolucionando diversas formas de discriminación, que provocaron protestas sociales, guerras y revoluciones, donde las multitudes rezagadas y sublevadas estallaron pidiendo justicia, libertad y reconocimiento de sus derechos.

La palabra discriminación es definida como una situación de trato desfavorable para la persona por cuestiones de raza, religión, nivel socioeconómico o edad, otra concepción más amplia relaciona el término con separación, distingos, diferenciar una cosa de otra, dar trato de inferioridad a una persona o colectivo por motivos sociales, políticos, religiosos o económicos. Estudios realizados sobre el tema, indican que al relacionarnos con los demás, les asignamos grados de inferioridad o superioridad, dependiendo de las diferencias a primera vista, ya sea de lenguaje, vestimenta o apariencia, haciendo un juicio de su posición y derecho en la sociedad.

Existen diversas formas de discriminar, una de las más conocidas es la discriminación social, esta se presenta cuando un individuo o grupo, se ve excluido de la sociedad a la que pertenece, asociado preferentemente a el éxito de las personas. Actualmente existen tres grandes segmentos donde dos de estos son claramente observables, los que viven en condiciones ventajosas, con altos ingresos, quienes viven en sectores residenciales escogidos, cuentan con educación de excelente nivel y tienen resueltas una gran cantidad de necesidades de índole economica.

El lado opuesto muestra a las familias deprivadas, con salarios mínimos, viviendo en poblaciones marginales y con carencias de todo tipo, se educan en establecimientos provistos por el estado de dudosa calidad y viven en medio de flagelos como la droga y delincuencia. Debido a estas diferencias socioeconómicas y la brecha sociocultural, originada también por las diferencias educacionales tanto personales como de sus progenitores, cuando se reúnen estos dos sectores de la sociedad, aparecen episodios de violencia y agresión en diversos escenarios, donde el Deporte no escapa a ello. Recientemente un encuentro de fútbol que se jugó en las instalaciones de un equipo ligado a la elite Social, la Universidad Católica y el equipo oponente Colo Colo, ligado a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, el cual se quejó de haber sido víctima de una despreciable discriminación, que se expresó en la negativa de los dueños de casa para que los simpatizantes y Barra del equipo visitante adquirieran tickets de entradas para ver el espectáculo deportivo.

Aquí se ve el reflejo de nuestra controvertida sociedad, donde desde los círculos de poder, se dice que este es un país líder, porque exhibe indicadores exitosos de manejo de la macroeconomía, pero la realidad social dice lo contrario, cierto es, que el sistema social de mercado ha traído beneficios económicos, pero también trago consigo un desequilibrio de los estratos sociales marginales, lo que se traduce en una enorme brecha socioeconomica y cultural, que no ha podido ser corregida, llevando a los diversos segmentos sociales, a expresiones masivas de descontento.

Lo ocurrido en el partido antes mencionado es una muestra evidente del desprecio que tenemos por el otro que es distinto a nosotros y nuestra realidad, donde no nos reconocemos el uno en el otro, donde la pérdida de identidad social y pertenencia al parecer ha facilitado el crecimiento de esta fractura social. Si esto no logra ser modificado y las generaciones siguen siendo cercadas por la discriminación, estamos frente a una peligrosa inestabilidad social, que perfectamente podría caer en una explosión social de alcances insospechados, donde desde luego nadie resultará beneficiado. Frente a este hecho la educación de calidad  y la actividad física y deportiva mediante su rol sociabilizador tienen un papel fundamental para controlar y mitigar estas brechas sociales, Es hora de hacer un alto en el camino, evaluar y buscar acuerdos y herramientas necesarias para enfrentar la discriminación y segregación social.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sociabilización

Mi primer Blog, espero que se el primero de muchos, aquí vamos.

Para generar la convivencia humana y la supervivencia de la especie, se incentiva el desarrollo de la sociabilización. Actualmente se habla que desde la gestación  el ser humano aprende a identificar en el vientre a su madre, sonidos y voces del ambiente que lo rodea. Desde este punto de vista los padres juegan un rol fundamental, al estimular desde temprana edad habilidades motrices y de comunicación, constituyéndose así en medios para facilitar el desarrollo del ámbito social.

La sociedad con el fin acrecentar y desarrollar las buenas costumbres, valores y normas, para lograr una sana convivencia social, ha entregado a la educación el rol de acoger y formar a las generaciones, para que puedan ser garantes de tolerancia y bienestar social. Una de las tantas características que tienen los miembros de una sociedad es que cada uno es único e irrepetible, esta diversidad y la inteligencia, que es un aspecto propio del ser humano, hacen que frente a las discrepancias se pueda mediar y construir grupos humanos receptivos y capaces de convivir en un mismo espacio, respetando sus diferencias y compartiendo sus acuerdos, buscando el anhelado bien común.
Hoy la sociedad actual está enfrentada a la aparición de grandes conflictos sociales, originados mayoritariamente por barreras económicas y abismante segregación que dan como resultado insatisfacciones y sufrimiento de personas involucradas. Recientemente el tema educacional en Chile se ha puesto en el centro del debate, las reacciones violentas y desmedidas de grupos humanos que se ven carentes de un desarrollo social y valórico, donde se han sobrepasado las contenciones sociales, interpuestas por entes reguladores. Esto refleja una preocupante carencia sociabilizadora de las nuevas generaciones, al parecer provocada por la abismante desigualdad del ingreso familiar, lo que se traduce en una falta de equidad en el desarrollo socio cultural o por diferencias cuantificables en la entrega de servicios fundamentales de calidad. Lo que esta claro es que estas diferencias deberán ser enfrentadas en busca de soluciones para generar una sociedad más justa y constructiva que normalice y de garantías de estabilidad a las próximas generaciones de la sociedad Chilena, siendo la educación de calidad la llave para solucionar este y otros conflictos que actualmente enfrenta esta sociedad.